King Slide, una empresa taiwanesa fundada en 1986 por Lin Tsung-chi, ha transformado su negocio de fabricación de herrajes para muebles en uno de los más rentables del sector de la inteligencia artificial. La compañía, especializada en guías deslizantes para servidores, ha captado más del 70% de los raíles de gama alta para centros de datos de IA, incluyendo los racks GB200 NVL72 de Nvidia. Esta transición se debe a la crisis de 2000, cuando un cliente exigió una rebaja de precios que amenazó la viabilidad de la empresa, forzando a su fundador a buscar nuevos mercados. Hoy, King Slide factura 22.690 millones de dólares taiwaneses entre enero y julio, con un margen bruto del 87,4%, superando a Nvidia en ese indicador. El fundador, Lin Tsung-chi, se ha convertido en el hombre más rico de Taiwán con una fortuna estimada de 18.300 millones de dólares, tras una jornada en la que su patrimonio superó los 19.500 millones. El sector de los 'vendedores de palas' de la IA, que incluye a fabricantes de microbrocas y componentes, ha experimentado un crecimiento explosivo, con al menos siete casos documentados de enriquecimiento masivo de sus accionistas. Este fenómeno ilustra cómo la infraestructura física de la IA está generando riqueza significativa, a menudo más rápida y concentrada que la de los propios fabricantes de chips.
