El juzgado de lo contencioso-administrativo 5 de Barcelona ha archivado la causa que impedía la eutanasia de Francesc Augé, tras la renuncia formal de su padre a continuar el litigio. Esta decisión pone fin a más de dos años y medio de incertidumbre para el paciente, de 56 años, que sufre secuelas de tres ictus y dos infartos. La Generalitat de Catalunya autorizó la muerte digna en agosto de 2024, pero el recurso de su progenitor paralizó el proceso hasta que el Tribunal Supremo le otorgó habilitación legal para recurrir. El letrado del juzgado declaró terminado el procedimiento al constatar que el padre no desea seguir con el pleito, lo que permite avanzar en la solicitud de muerte asistida. Aunque la ley abre un plazo de cinco días para que la Fiscalía o otras partes presenten recursos, la probabilidad de que se reabran las causas es mínima. Este caso se suma a la aprobación de la ley de eutanasia en 2021, que ha permitido morir dignamente a 1.668 personas hasta final de 2025. Hasta la fecha, solo dos casos han sido paralizados por recursos de padres: el de Francesc Augé y el de Noelia, representada por Abogados Cristianos. Ambos casos destacan por la oposición familiar a la decisión médica y judicial.
