La jueza María Elena Fernández Currás ha autorizado la suspensión del cumplimiento de la sentencia ejecutoria para Francisco Garzón, maquinista del tren Alvia condenado a dos años y medio de prisión por el descarrilamiento en Angrois (Santiago de Compostela) en julio de 2013. Esta decisión, emitida el 14 de octubre, se toma mientras se tramita la petición de indulto para el acusado. El auto judicial justifica la medida atendiendo a las circunstancias del delito y la naturaleza de la pena, estableciendo que la suspensión permanecerá vigente hasta que se reciba la decisión final sobre el indulto.
La resolución se basa en la interpretación del Código Penal, que, aunque la ley de indultos no suspende automáticamente la ejecución de la pena, permite la suspensión por motivos de clemencia. La condena original, dictada tras años de instrucción y un juicio de varios meses, impuso la pena a Garzón y al ex jefe de seguridad de Adif, Andrés Cortabitarte. Sin embargo, la Audiencia Provincial de A Coruña retiró la condena a Cortabitarte, dejando a Garzón como único responsable. La plataforma de víctimas ha denunciado que decisiones técnicas y políticas en Adif y Renfe redujeron la seguridad en la línea de alta velocidad, dejando sin protección el sistema ERTMS en la curva de A Grandeira, lo que facilitó el fallo humano que provocó 80 muertes.
