Un reciente estudio publicado en Personality and Individual Differences ha revelado una correlación entre la receptividad a lo que el autor Cory Doctorow denomina "corporate bullshit" (jerga corporativa vacía) y un juicio deficiente. Doctorow, en su boletín Pluralistic, explora la evolución del lenguaje, defendiendo la flexibilidad y el cambio semántico como elementos vitales de la comunicación. Critica la tendencia a "policiar" el uso de neologismos como "enshittification", argumentando que esto limita la creatividad y la difusión de ideas. El autor aboga por centrarse en el significado detrás de las palabras, más que en su uso “correcto”, y advierte que la obsesión por la corrección lingüística puede ser contraproducente y hasta tediosa. Doctorow también critica el uso de jerga corporativa y superlativos, como “thought-leader” o “hyperscaler”, y sugiere que la capacidad de discernir y rechazar este tipo de lenguaje puede ser un indicador de buen juicio.
