Tres investigadores de Axiom lograron que el modelo de inteligencia artificial GPT-6 Astra de OpenAI condujera un Toyota Corolla 2024 hasta una cadena de comida rápida en la Bahía de San Francisco. El experimento, realizado el fin de semana, conectó la interfaz de chat de la IA a un servidor vinculado a cámaras montadas en el parabrisas y al sistema de dirección asistida del vehículo. Un conductor de seguridad mantuvo el pie sobre el freno para garantizar la seguridad durante la maniobra.
El objetivo era evaluar si los modelos de lenguaje generales, diseñados para generar texto y código, poseen una comprensión rudimentaria del mundo físico. Aunque los vehículos autónomos tradicionales dependen de algoritmos específicos, este caso demuestra que la IA puede operar en el mundo real sin entrenamiento previo para la conducción. Los investigadores notaron que los modelos, al ser entrenados con simulaciones 3D complejas, desarrollaron una capacidad emergente para navegar entornos físicos.
Sin embargo, el equipo advierte que delegar el control de un vehículo en un modelo generalista es una tarea de alto riesgo. En el benchmark interno 'DrivingBench', creado por los autores, solo Astra completó el 100% de la ruta en un circuito de aparcamiento, aunque a una velocidad muy lenta. Claude Fable 5.1 solo alcanzó el 45% y Grok de SpaceXAI, solo el 11%. Este hallazgo sugiere que la IA está ganando habilidades de razonamiento espacial, pero aún está lejos de ser segura para la conducción real.
