Investigadores apuntan a satélites militares rusos como origen de interferencias masivas en el GPS europeo

Fuentes: Investigadores apuntan a satélites militares rusos como origen de interferencias masivas en el GPS europeo

Un estudio preliminar de la Universidad de Texas en Austin y la Universidad de Stanford atribuye a satélites militares rusos las interferencias de alta potencia detectadas en la señal GPS de Europa entre enero de 2019 y abril de 2026. Los investigadores, liderados por el profesor Todd Humphreys junto a Zach Clements y Argyris Kriezis, analizaron datos de estaciones terrestres de navegación y aislaron pulsos de menos de diez segundos que afectaron simultáneamente a receptores en distintos puntos del hemisferio norte. Tras triangular las señales, concluyeron que el origen se sitúa a más de 1.200 kilómetros de altitud y que el responsable es el satélite Kosmos 2566, integrante de la constelación EKS de alerta temprana rusa, que opera en órbitas elípticas tipo Mólniya.

El hallazgo resulta preocupante porque los satélites EKS están diseñados para detectar lanzamientos de misiles, no para emitir señales en la banda L1 de GPS. Los autores sostienen que, de confirmarse, Rusia estaría realizando pruebas de calibración de sistemas de guerra electrónica desde el espacio, con capacidad potencial de neutralizar la navegación por satélite en todo el continente. Como prueba de intencionalidad, los satélites emitieron en paralelo interferencias en frecuencias del sistema chino BeiDou. El experto Richard Bowden, de la firma GMV, plantea una hipótesis alternativa: que los pulsos sean mensajes militares encubiertos hacia bases o submarinos, usando frecuencias próximas a las civiles para garantizar su recepción.