Identifican una constelación rusa en órbita Molniya como fuente de interferencia GNSS

Fuentes: Chasing Lightning: Detecting, Characterizing, and Identifying a Powerful Space-Based GNSS Interference Source
Imagen generada por IA con el prompt: Editorial illustration of several satellites tracing elliptical Molniya orbits high above Earth, with concentric signal interference waves radiating toward the northern hemisphere, technical and scientific style, no text
Imagen generada con IA

Un equipo de investigadores ha publicado un análisis detallado de una fuente de interferencia del Sistema Global de Navegación por Satélite (GNSS) que opera desde el espacio y que, desde 2019, ha provocado decenas de eventos potentes de interferencia de área amplia sobre Europa continental, Groenlandia y Canadá. El estudio, depositado en arXiv, atribuye el origen de las emisiones a una constelación de satélites rusos de alerta temprana ubicados en órbitas Molniya.

A diferencia de las fuentes terrestres —responsables principales del reciente aumento global de perturbaciones GNSS—, los interferidores espaciales generan especial preocupación por su capacidad de abarcar extensiones geográficas mucho mayores y por representar una escalada cualitativa en la amenaza a los sistemas de navegación por satélite.

El trabajo se apoya en datos recogidos entre 2019 y 2026 por una red terrestre de estaciones de referencia GNSS. Los autores desarrollan un marco de detección basado en la potencia recibida, describen los patrones espaciales, temporales y espectrales de los eventos de área amplia y proponen técnicas de identificación que combinan la potencia recibida con mediciones de diferencia de tiempo de llegada (TDOA). La aplicación de estas técnicas permite asignar, con alta confianza, la fuente a una constelación rusa de satélites de alerta temprana en órbitas Molniya, bautizadas con la palabra rusa para «rayo».

Las órbitas Molniya son elípticas, de alta inclinación (típicamente 63,4°) y con un apogeo cercano a los 40.000 km, con un período de unas 12 horas. Esta geometría hace que los satélites pasen la mayor parte de su vida útil sobre el hemisferio norte a altitudes elevadas, lo que explica su utilidad para misiones de alerta temprana y, según el estudio, su capacidad para iluminar grandes extensiones de territorio con señales interferentes.

La metodología combina datos de potencia con técnicas de geolocalización multistática, habituales en inteligencia de señales y monitorización del espectro. El artículo aporta además patrones temporales y espectrales que podrían servir como firma para detectar de forma temprana eventos similares en el futuro. Su interés es doble: contribuye a la literatura técnica sobre detección de interferencias GNSS y documenta un caso real atribuido a un actor estatal, aportando insumos relevantes para responsables de política espacial, operadores de infraestructuras críticas y comunidades científica y de defensa.