Funcionarios de inteligencia estadounidense estiman que el coste militar total de la guerra con Irán para el Pentágono superará los 100.000 millones de dólares, según dos fuentes familiarizadas con el asunto. El seguimiento interno de la Operación Epic Fury situaba el gasto entre 50.000 y 100.000 millones a finales de mayo, en línea con estimaciones confidenciales del Congreso que cifraban el coste acumulado en unos 80.000 millones. La Administración Trump ha solicitado 88.000 millones adicionales para cubrir parte de la guerra, una cifra que las fuentes consideran inferior al gasto real. El cálculo final no está cerrado porque el Pentágono aún debe decidir si sustituye todas las aeronaves destruidas o dañadas sin posibilidad de reparación durante el conflicto. Si decide no reemplazar ciertos aparatos, no pedirá fondos para ello y, por tanto, no lo incluirá en el coste total. El Servicio de Investigación del Congreso documentó la pérdida de al menos 17 aviones tripulados y 25 drones, entre ellos un MQ-4C Triton de la Armada valorado en más de 600 millones por unidad. También se eleva el coste de reparar las bases atacadas por represalias iraníes, incluida la sede de la Quinta Flota en Baréin. El único dato público ofrecido por un alto cargo de Defensa, el entonces interventor del Pentágono Jay Hurst, fijó el coste en mayo en unos 29.000 millones. En paralelo, la Administración lanzó la célula «Gold Eagle», gestionada por CISA, para identificar vulnerabilidades de software con modelos avanzados de IA antes de que sean explotadas.
