El gobierno español, liderado por Pedro Sánchez, ha anunciado la prohibición del acceso a redes sociales para menores de 16 años, como parte de un paquete de medidas para controlar las plataformas digitales y proteger a los menores. Esta decisión, además de servir como distracción de otros problemas políticos, también está vinculada a la introducción de una cartera digital europea para la verificación de la edad y pagos online. La medida se plantea como una solución inicial, pero se reconoce que podría ser fácilmente eludida mediante VPNs o falsificación de edad. El artículo sugiere que la verdadera solución podría ser prohibir a las plataformas que explotan la atención de los usuarios, incluyendo aquellas que utilizan inteligencia artificial como ChatGPT, Claude o Gemini, y promover alternativas con modelos de negocio más responsables.
