El pueblo de Harwood, en Dakota del Norte, ha votado en contra de una norma que habría exigido evaluaciones independientes y audiencias públicas para futuros proyectos de infraestructura de gran envergadura, a pesar de la oposición generalizada a los centros de datos en Estados Unidos. La votación, realizada el 3 de noviembre, resultó con 325 votos en contra y 105 a favor, una decisión que contradice la tendencia nacional de rechazo a estas instalaciones. La medida no afectaba al centro de datos Polaris Forge 2, de 3.000 millones de dólares, que está arrendado a Oracle y operado por Applied Digital, sino a futuras construcciones. El alcalde de Harwood, Blake Hankey, justificó la aprobación inicial del proyecto por un acuerdo de confidencialidad para evitar que se ubicara en Fargo, aunque la empresa ha asegurado que no encarecerá las tarifas de otros usuarios. El rechazo local se enmarca en un aumento del 50 puntos porcentuales en la oposición social a los centros de datos en EE. UU., donde el 71 % de los estadounidenses se opondría a tener uno cerca, según datos de Heatmap Pro. Esta resistencia ha llevado a la cancelación de proyectos por valor de más de 260.000 millones de dólares, impulsada por el miedo a subir las facturas de servicios y la falta de transparencia en la gestión de recursos energéticos.
