Grand Theft Auto VI, lanzado el 19 de noviembre, llegará a los consumidores exclusivamente como una licencia digital, eliminando el disco tradicional de su paquete físico. Rockstar Games ha optado por un modelo híbrido donde el objeto físico se convierte en un accesorio de lujo: la caja del juego, por 400 euros, incluye productos coleccionistas pero no el videojuego en sí. Esta decisión se alinea con la tendencia de la industria, marcada por el anuncio de Sony de dejar de fabricar discos físicos para PS5 a partir de enero de 2028, lo que afectará a todas las editoriales y desarrolladoras.
A pesar de la ausencia del soporte digital en la caja, Rockstar lanzará música en CD y dos ediciones en vinilo con la banda sonora original. Este fenómeno ilustra la transformación del formato físico, que deja de ser una herramienta de consumo para convertirse en un símbolo de estatus y pertenencia. Mientras el streaming digital domina el mercado, el vinilo ha experimentado un crecimiento del 27,7% en España en el primer semestre de 2026, impulsado por la demanda de objetos coleccionables y de conexión emocional con el artista. La industria del entretenimiento prioriza ahora la venta de objetos físicos exclusivos, como vinilos con perfumes o libros con ilustraciones exclusivas, para diferenciarse de las plataformas digitales y satisfacer la necesidad de los fans de poseer un objeto tangible que represente su conexión con la obra.
