Google exige la adopción de IA en escuelas para mantener el acceso a su buscador

Fuentes: Google demands school AI adoption to keep search access, heise.de

Google ha confirmado que el acceso a su buscador principal, Google Search, para las escuelas de educación primaria y secundaria (K-12) está condicionado a la activación explícita de sus herramientas de inteligencia artificial. Esta decisión, anunciada el martes junto con el lanzamiento de nuevas funciones de IA para el aula, marca un cambio radical en la estrategia de la compañía, que ahora exige a los administradores educativos que aprueben el uso de Gemini y sus derivados para mantener la funcionalidad de búsqueda. Según Chris Phillips, vicepresidente de educación de Google, "no hay Google Search sin IA", argumentando que la búsqueda y la inteligencia artificial están "profundamente integradas". Por lo tanto, si una escuela o profesor bloquea el uso de estas funciones, los estudiantes no podrán acceder a la búsqueda y verán un mensaje de su institución indicando que el servicio no está disponible.

El contexto de esta medida se enmarca en la introducción de "Guided Learning", una herramienta de estudio que "coacha" a los estudiantes a través del proceso de resolución de problemas en lugar de proporcionar la respuesta directa. Esta función, que se integrará directamente en Google Search, está diseñada para guiar a los alumnos en el pensamiento crítico, por ejemplo, al resolver problemas de física o redactar informes de libros. La compañía ha indicado que un piloto en escuelas seleccionadas de EE. UU. comenzará en noviembre, mientras que otras funciones de IA estarán desactivadas por defecto para las cuentas de estudiantes a partir de 2027, requiriendo la activación manual por parte de los administradores.

La reacción de la comunidad educativa y política ha sido de fuerte crítica. El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, calificó la decisión de Google como una "penalización" por no implementar sus funciones de IA, señalando que la empresa está "explotando su poder de monopolio" para imponer la IA en las escuelas públicas. Mamdani argumentó que "ninguna corporación debe tener el poder de dictar cómo enseñamos a nuestros hijos". De manera similar, Lina Khan, ex presidenta de la Comisión Federal de Comercio (FTC) de EE. UU., tweeteó que Google está "coaccionando a las escuelas para adoptar la IA". Por su parte, Lila Byock, fundadora de Schools Beyond Screens, una coalición nacional de padres y profesores, describió el anuncio como un "ultimato hostil", advirtiendo que el valor educativo, y no el valor de los accionistas, debe determinar qué productos se utilizan en las escuelas.

Desde el punto de vista técnico y de mercado, la medida refleja la estrategia de Google de mantener su hegemonía en el sector educativo a través de un ecosistema cerrado. La compañía ha mantenido un control significativo sobre la tecnología en las aulas estadounidenses durante años, ofreciendo productos asequibles y gratuitos como Gmail, Google Docs, Google Classroom y Chromebooks. Al vincular el acceso a la herramienta más utilizada del mundo (Google Search) con sus nuevas funciones de IA, Google crea una barrera de entrada que dificulta la adopción de alternativas o la restricción del uso de IA. Aunque NBC News reportó que las escuelas pueden desactivar individualmente el acceso a la búsqueda sin otras funciones de Gemini, las funciones de IA como las resúmenes automáticos seguirán activas, lo que sugiere que la compañía busca normalizar la IA en el flujo de trabajo diario del estudiante.

En conclusión, Google ha establecido un nuevo paradigma donde la infraestructura de búsqueda y la inteligencia artificial son inseparables. Esta política no solo afecta a las escuelas que optan por no adoptar la IA, sino que también podría influir en las políticas públicas, dado el escrutinio mediático y político sobre el uso de la IA en la educación. El estado actual es de tensión entre la innovación tecnológica impulsada por el sector privado y la autonomía educativa, con los estudiantes y padres enfrentándose a una elección forzada: aceptar el uso de IA para mantener el acceso a la información o perder el acceso a la herramienta de búsqueda más popular del mundo. Se espera que este conflicto continúe, con posibles intervenciones regulatorias para prevenir que las grandes tecnológicas exploten a los estudiantes para fines de lucro.