GOG ha lanzado una iniciativa para contrarrestar el rechazo generado por el anuncio de Sony sobre el fin del formato físico en videojuegos. La plataforma de distribución digital ofrece a sus usuarios plantillas 3D descargables e imprimibles de las cajas de los juegos que adquieren, permitiendo así mantener la experiencia coleccionista sin necesidad de comprar ediciones físicas de segunda mano. Esta estrategia se apoya en la colaboración con el proyecto Big Box Collection, que ha recopilado escaneos de miles de cajas vintage de PC desde 2015. Al comprar un título en GOG, el usuario recibe acceso ilimitado a la plantilla de la caja de cartón o a la lámina decorativa si el original era de plástico. Esta iniciativa destaca por la ausencia de DRM en los juegos de la plataforma, lo que facilita su almacenamiento en medios físicos. La medida ha sido bien recibida por la comunidad de jugadores de PC, que valora la preservación del formato físico y la posibilidad de recrear la estética retro de los videojuegos clásicos a un coste mínimo, evitando los precios elevados del mercado de coleccionismo secundario.
