Gerrymandle es un juego de navegador en el que el jugador asume el papel de cartógrafo electoral: debe trazar distritos sobre un mapa de casillas adyacentes, respetando que cada distrito sea una forma continua y del mismo tamaño, y asignar todas las casas (los votantes) a un distrito. El objetivo práctico es que un partido gane más distritos que los demás, aunque el conjunto de sus votos sea minoritario.
El lanzamiento sirve como recurso didáctico para explicar el gerrymandering, la manipulación de los límites electorales en favor de un partido. El artículo acompañante describe las dos técnicas centrales: el packing, que concentra a los rivales en pocos distritos donde arrasan pero desperdician votos sobrantes, y el cracking, que dispersa al resto del electorado rival en distritos donde se queda por debajo de la mayoría. La práctica toma su nombre del gobernador de Massachusetts Elbridge Gerry, que en 1812 firmó un distrito con forma de salamandra.
El texto repasa el impacto medible del gerrymandering: cuando un mapa garantiza el resultado, las generales dejan de importar y prevalecen las primarias, lo que beneficia a los extremos. En Carolina del Norte, la invalidación del mapa partidista de 2022 igualó la representación; los republicanos lo redibujaron y en 2024 obtuvieron 10 de 14 escaños con un estado dividido al 50%. El Supreme Court, además, limita desde 2019 la revisión de mapas partidistas y endureció en 2026 el estándar de prueba, exigiendo intención discriminatoria. Más del 25% de los escaños del Congreso se han redistritado a mitad de década desde 2020, con Texas, California, Virginia y Florida como casos recientes.
