Genesis estrena el GV90, su SUV eléctrico de gran tamaño con puertas sin pilar B

Fuentes: Genesis joins the giant electric SUV club with new GV90, theverge.com

Genesis ha presentado oficialmente el GV90, su nuevo buque insignia eléctrico de gran tamaño que aterriza en el mercado estadounidense con un diseño tan ambicioso como arriesgado. El SUV de tres filas, desarrollado sobre la plataforma E-GMP de 800 voltios que comparten los Hyundai Ioniq 9 y Kia EV9, destaca desde el primer vistazo por una solución de diseño inédita en un vehículo de producción: la eliminación del pilar B mediante un sistema de puertas tipo coach que la marca denomina Neolum Arch Gate.

El concepto, adelantado hace unos años con el prototipo Neolum, se materializa ahora en una versión de producción que mantiene la esencia del show car. Al abrir las puertas delantera y trasera hacia el exterior, el pilar central desaparece y genera una abertura extraordinariamente amplia hacia el habitáculo. Según Genesis, se trata de la primera puerta tipo coach con pilar B oculto del mundo capaz de abrirse y cerrarse de forma independiente. La marca asegura haber resuelto el desafío estructural con una nueva arquitectura que une las puertas a la carrocería mediante vigas dobles de acero de alta resistencia y una jaula de seguridad oculta con un marco 1,5 veces más grueso que el de un vehículo convencional, reforzado con tubos de acero y espuma estructural. El objetivo declarado es ofrecer un rendimiento en pruebas de choque equivalente al de los coches con pilar B tradicional.

Para el lanzamiento, Genesis apuesta por las configuraciones más exclusivas: una versión de cuatro plazas y una edición especial bautizada como GV90 Neolum, que replica fielmente el prototipo original. Más adelante se sumará una variante de siete plazas y tres filas de asientos, que será probablemente la versión más común en las carreteras.

La seguridad también se refuerza con un elemento inédito en la industria: el primer airbag de techo del mundo, diseñado para desplegarse en caso de vuelco y cubrir toda la superficie del techo de cristal. En total, el GV90 equipa 12 airbags en el habitáculo.

El interior eleva el listón de la experimentación. Los asientos delanteros pueden girar 180 grados para mirar hacia la segunda fila, creando un ambiente tipo salón que recuerda a los primeros prototipos de vehículos autónomos y que la compañía Zoox ya empleó en sus robotaxis. Genesis aclara que esta rotación solo podrá utilizarse con el vehículo estacionado. El salpicadero incorpora una pantalla OLED cinematográfica de 23,6 pulgadas que puede elevarse 90 milímetros y expandirse hasta 24,6 pulgadas, acompañada de un head-up display de 25 pulgadas que proyecta velocidad, navegación y niveles de asistencia al conductor. Entre las funciones de asistencia destaca Memory Reversing Assist, capaz de memorizar la trayectoria del vehículo y reproducirla automáticamente marcha atrás para salir de callejones o plazas de aparcamiento estrechas.

En el apartado mecánico, el GV90 monta una batería de 123,5 kWh gestionada por un sistema inalámbrico de administración de baterías y alimentada por dos unidades de tracción eléctrica, cada una con diferencial de deslizamiento limitado controlado electrónicamente. La potencia combinada alcanza los 657 caballos y el par máximo es de 590 libras-pie. Admite carga rápida en corriente continua de hasta 350 kW, aunque la autonomía estimada se queda en 310 millas, una cifra competente pero no revolucionaria para su segmento.

La lista de caprichos continúa con detalles como suelo calefactado, apoyabrazos, paneles laterales y guarnecidos de puerta con calefacción, asientos con función de masaje mediante 15 cámaras de aire individuales y un parabrisas térmico con un revestimiento metálico fino capaz de eliminar la escarcha invernal sin recurrir al climatizador. Frente a un sector eléctrico dominado por la cautela y la búsqueda de rentabilidad, Genesis ha decidido diferenciarse por la vía del exceso creativo.

La incógnita principal sigue siendo la seguridad. El pilar B es un elemento estructural crítico para resistir aplastamientos en vuelcos y absorber energía en impactos laterales. Que el GV90 supere los tests independientes con buena nota podría abrir una nueva etapa en el diseño de vehículos; de lo contrario, la propuesta quedará como una anécdota extravagante en la historia del automóvil. Por ahora, Genesis ha convertido su flagship eléctrico en una declaración de intenciones: en plena incertidumbre sobre el futuro del coche eléctrico, la marca coreana de lujo ha apostado por hacerlo todo, sin concesiones.