Garrison Lovely, autor del libro 'Obsolete', argumenta que la resistencia a la inteligencia artificial (IA) debe centrarse en la organización política para frenar el desarrollo de sistemas de inteligencia general (AGI), en lugar de estigmatizar a los usuarios individuales. En un artículo publicado en The Guardian, Lovely critica la tendencia de los movimientos de izquierda a culpar a los usuarios de la tecnología, lo que ha fragmentado la oposición y beneficiado a las empresas tecnológicas. Cita declaraciones de ejecutivos de OpenAI y Anthropic que definen la IA como un sustituto general del trabajo humano, con el objetivo de superar las capacidades humanas en tareas económicamente valiosas. Lovely sostiene que el uso de herramientas de IA no equivale a apoyar a las empresas que las construyen, comparándolo con el uso de redes sociales para abogar por regulaciones. Destaca que los políticos y analistas de izquierda están perdiendo influencia al no abordar la amenaza existencial de la IA, mientras que los tecnólogos dominan el discurso público. Propone la creación de un movimiento masivo, similar al de la lucha contra el cambio climático, que organice la indignación en poder político. Mencionó la organización Irreplaceable, fundada por veteranos del movimiento climático, que busca organizar una marcha nacional el 20 de octubre para 'congelar' el desarrollo de la IA, con el objetivo de ganar el control democrático sobre la tecnología.
