La Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno de EE. UU. (GAO) concluyó que el Departamento de Energía (DOE) no colabora de forma estratégica con otros países para incorporar enfoques que podrían abaratar, acelerar y reducir riesgos de la limpieza de residuos nucleares. Según el informe, el esfuerzo de limpieza asumido por la Oficina de Gestión Ambiental (EM) en 15 sitios contaminados por la producción de armamento y la investigación nuclear costará entre 641.000 y 840.000 millones de dólares y se extenderá, según las estimaciones, hasta 2100.
El GAO examinó las prácticas de Bélgica, Canadá, Francia, Alemania, Japón y Reino Unido. Entre los casos destacados figura el del Reino Unido, que ha ahorrado al menos 2.000 millones de libras (unos 2.600 millones de dólares al cambio de marzo de 2026) al aplicar un criterio basado en riesgos para gestionar sus residuos. Canadá, por su parte, ha priorizado la limpieza de instalaciones clave y prevé terminar una de ellas casi 30 años antes de lo previsto. Francia y Reino Unido, además, utilizan instalaciones de ensayo que reproducen plantas operativas para resolver problemas técnicos y formar a sus plantillas, lo que ha supuesto ahorros significativos y ha reducido interrupciones.
El GAO subraya que la EM participa en grupos de trabajo internacionales pero no traslada las lecciones aprendidas a sus responsables de decisión. Responsables de campo consultados por el GAO afirmaron desear más intercambios con otros países, mientras que la sede de la EM reconoció que suele enseñar a otros más que aprender de ellos. El organismo recomienda a EM colaborar de forma estratégica con países socios para identificar y evaluar alternativas, y difundir periódicamente esos enfoques a sus gestores. El DOE aceptó la recomendación.
