Gabriel Rubio, catedrático de Psiquiatría y jefe de servicio en el Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid, sostiene que el patrón de consumo de alcohol en España ha cambiado tanto que la adicción ya no depende tanto de la cantidad ingerida como de la finalidad con la que se bebe. Según datos de la OMS, el consumo per cápita de alcohol puro en la población mayor de 15 años cayó de 17,7 litros en 1980 a 11,1 litros en 2023, con la cerveza superando al vino como principal fuente de alcohol desde los años noventa.
Rubio explica que la bebida se ha desvinculado de la alimentación cotidiana y se asocia cada vez más al ocio de fin de semana, con jóvenes que salen directamente embriagarse. Este nuevo patrón acelera la pérdida de control y adelanta la aparición de la adicción. En su consulta observa una demanda de ayuda cada vez más temprana, con pacientes de entre 25 y 45 años, y una feminización: de diez hombres por cada mujer hace décadas se ha pasado a tres por cada dos. Rubio señala además que la pandemia provocó un repunte de solicitudes que se mantiene, y que las peticiones aumentan sobre todo en enero y septiembre, tras las Navidades y el verano.
