El fundador de Enum, empresa de software, reveló que ha dejado de escribir código para convertirse en 'arquitecto de IA', centrándose en decisiones de diseño en lugar de implementación. Con casi dos décadas de experiencia programando, descubrió que lo que realmente le gustaba no era teclear, sino decidir qué debe hacer un sistema, cómo se comporta cuando fallan las cosas y qué abstracciones son correctas. Ahora dedica su tiempo a revisar especificaciones, aprobar o rechazar código generado por agentes de IA, y pensar en la escalabilidad de la plataforma. Afirma que ahora lee más código que nunca -el generado por agentes- y tiene opiniones más fuertes sobre los resultados. Considera que la habilidad principal es el 'gusto' para distinguir diseños malos de buenos. No sabe cómo esto impactará en la contratación o en desarrolladores junior, pero siente que las partes del trabajo que amaba aumentaron mientras las que toleraba disminuyeron.
Fundador de Enum deja de escribir código para diseñar sistemas de IA
