Francia se ha convertido en el primer país europeo en aprobar por ley la prohibición de acceder a redes sociales a los menores de 15 años. El texto, impulsado por el presidente Emmanuel Macron, fue respaldado el martes por la Asamblea Nacional (279 votos a favor frente a 81) y por el Senado (243 a favor y 2 en contra). La norma entrará en vigor el 1 de septiembre para nuevas cuentas y se extenderá a las ya existentes en enero de 2027, aunque el calendario podría verse afectado por el Consejo Constitucional.
La ley no fija una lista cerrada de plataformas afectadas, sino que recurre a las definiciones europeas de "plataforma en línea" y "servicio de redes sociales". TikTok, Instagram y Snapchat son los casos más evidentes, mientras que YouTube, WhatsApp, Reddit o Roblox generan dudas por sus funciones mixtas. Quedan excluidas las enciclopedias digitales y los directorios educativos o científicos. La responsabilidad de verificar la edad y bloquear a los menores recae exclusivamente en las empresas, sin multas para usuarios ni padres.
La ministra de Asuntos Digitales, Anne Le Hénanff, defiende que el plazo es realista porque ya existen herramientas de verificación. Varios diputados y senadores han cuestionado que el sistema esté operativo en tan solo unas semanas y han alertado de vías para esquivarlo, citando el caso de Australia, donde muchos menores ignoraron la prohibición. El texto también abre el debate sobre la privacidad, ya que comprobar la edad sin exigir documentos identificativos es uno de los principales retos técnicos.
En paralelo, España prepara su propia iniciativa: el Gobierno de Pedro Sánchez anunció el 3 de febrero de 2026 que prohibirá el acceso a redes sociales a menores de 16 años y trabaja en su inclusión en el Proyecto de Ley Orgánica de protección de menores en entornos digitales, actualmente en fase de informe en la Comisión de Justicia del Congreso.
