La automotriz Ford ha recontratado a más de 300 ingenieros y inspectores de calidad con experiencia después de que su sistema de inteligencia artificial no cumpliera con las expectativas en los controles de calidad. Inicialmente, la compañía implementó la IA para reducir costos y aumentar la productividad, pero se encontró que el software carecía del conocimiento y la experiencia de sus empleados más veteranos. La empresa reconoce ahora la importancia de integrar el conocimiento experto humano en el desarrollo y entrenamiento de sistemas de IA, lo que ha contribuido a su reciente liderazgo en el índice JD Power Initial Quality Study, un logro que no alcanzaba desde 2010. La readmisión de estos ingenieros también incluye funciones de mentoría para los empleados más jóvenes.
