La startup de tecnología limpia Fluxnium ha desarrollado un método para extraer uranio de aguas marinas, una solución que podría resolver la escasez de combustible nuclear en Estados Unidos. La empresa, fundada por Jeff Green, ha logrado reducir los costos de extracción mediante el uso de fibras de polímero especializadas, permitiendo competir con las minas terrestres tradicionales. Fluxnium cerró recientemente una ronda de financiación semilla de 7 millones de dólares, liderada por Congruent Ventures, con la participación de Active Impact Investments y Constellation Energy. El proceso consiste en colgar las fibras en el mar durante 30 a 60 días para capturar el uranio disuelto, luego recuperarlas y purificarlo hasta obtener yellowcake. Esta tecnología, licenciada por el Departamento de Energía de EE. UU., busca reducir la dependencia de países como Kazajistán, Rusia y China, donde se concentra la mayor parte de la oferta global de uranio. Aunque el proceso actual cuesta más de 200 dólares por libra, la compañía trabaja en la optimización de la superficie de las fibras para abaratar la producción. Este avance se enmarca en la renaissance de la industria nuclear en EE. UU., que busca triplicar su capacidad para 2050, pero enfrenta desafíos de precio y suministro que esta innovación podría aliviar.
