Fallos en las ruedas de reacción ponen en peligro la misión de rescate del telescopio Swift

Fuentes: Reaction wheel failures leave Swift rescue mission spinning in orbit

La NASA anunció este martes que el satélite Link, desarrollado por Katalyst Space Technologies para rescatar al telescopio espacial Swift de una reentrada destructiva en la atmósfera, sufre problemas de control de actitud que lo hacen girar sobre sí mismo y provocan comunicaciones intermitentes. Una investigación preliminar apunta a que dos de las tres ruedas de reacción del satélite no funcionan y el sistema de propulsores de gas frío presenta pérdida de funcionalidad. Las ruedas de reacción son componentes estándar que estabilizan la orientación de una nave en órbita.

Link despegó el 3 de julio a bordo de un cohete Pegasus XL de Northrop Grumman lanzado desde el aire. En las primeras semanas, la misión avanzó según lo previsto: los paneles solares se desplegaron, el contacto con el centro de operaciones de Katalyst fue estable y los propulsores eléctricos de xenón realizaron sus primeros encendidos en órbita. Ahora, esos propulsores, concebidos para elevar la órbita hasta los 320 kilómetros donde se encuentra Swift, se están usando para estabilizar la actitud de Link, un uso para el que no fueron diseñados.

Sin intervención, Swift reentrará y se desintegrará en los próximos meses. El observatorio, bautizado Neil Gehrels Swift Observatory, tiene casi 22 años de servicio y carece de sistema de propulsión propio. La NASA quiere prolongar su vida porque detecta estallidos de rayos gamma, las explosiones más energéticas del universo. La agencia paga a Katalyst 30 millones de dólares por el servicio de rescate.