El descubrimiento de un fósil de mandíbula de pez de 200 millones de años en la costa de Gales ha resuelto dos siglos de confusión taxonómica en la paleontología europea. Jonathan Bow, un cazador de fósiles aficionado, encontró el hueso en Lavernock, en el Vale of Glamorgan, durante una marea baja en la primavera de 2012. Durante décadas, los dientes fósiles del Canal de Bristol y otros de Europa se clasificaron erróneamente bajo el nombre de Severnichthys, un género que se creía compuesto por un solo tipo de pez grande. Sin embargo, el análisis del fósil de Bow, realizado por investigadores de la Universidad de Bristol y el Museo de Gales, reveló que se trataba de una especie distinta: Saurichthys. Este hallazgo demostró que los especímenes en museos de todo el continente eran una mezcla de dos especies diferentes, Saurichthys y Birgeria, y no de un solo tipo como Severnichthys. El fósil, que pertenece a un depredador que habitaba mares tropicales poco profundos durante el Triásico tardío, se exhibirá en el Museo Nacional de Cardiff a finales de 2026. La investigación, publicada en una revista científica, destaca la importancia de este descubrimiento para corregir clasificaciones previas y entender la complejidad evolutiva de estos peces, que vivían en un entorno de islas de caliza. Los expertos señalan que este fósil, que sobrevivió a tormentas hace 200 millones de años, es el primer hueso de Saurichthys encontrado en estas rocas británicas, marcando un hito en la comprensión de la fauna del Triásico en el Reino Unido.
