Estudios médicos desmienten que crujirse los nudillos causa artritis

Fuentes: Estudios médicos desmienten que crujirse los nudillos causa artritis

La creencia popular de que crujirse los nudillos acelera la aparición de la artritis carece de base científica, según demostraron investigaciones médicas recientes. Donald L. Unger, un médico alergólogo, realizó un experimento personal durante 50 años, crujiéndose los nudillos de su mano izquierda al menos dos veces al día mientras mantenía la derecha intacta como control. En 1998, Unger publicó una carta al editor en la revista Arthritis & Rheumatism, concluyendo que no existían diferencias radiográficas ni signos de artritis entre ambas manos.

Otros estudios respaldan esta conclusión. Un estudio de 2011 con 215 personas de entre 50 y 89 años mostró que la prevalencia de artrosis fue del 18,1% en los que crujían los nudillos y del 21,5% en los que no, sin asociación estadística significativa. Un análisis de 2017 con 400 articulaciones evaluadas por ecografía y examinadores ciegos no encontró diferencias en la función, laxitud de ligamentos ni fuerza de agarre, ni cambios radiográficos.

El sonido característico del crujido no proviene del roce de los huesos, sino de un fenómeno llamado tribonucleación. Estudios de resonancia magnética revelan que el sonido se produce cuando la presión en el líquido sinovial cae, provocando la formación y posterior colapso de una burbuja de gas, no por el estallido de la burbuja.