España ha registrado un incremento de 25 millones de turistas extranjeros respecto a 2016, situándose en el camino hacia la barrera de los 100 millones de visitantes anuales. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), entre enero y septiembre de 2026 se alojaron 80,5 millones de visitantes, un 5,2% más que en el mismo período de 2025. Esta cifra, que incluye el turismo interno, refleja una expansión masiva del sector que, a pesar del encarecimiento de la oferta y la saturación en destinos como Mallorca, sigue creciendo. La proyección estimada para el cierre del año 2026 sitúa el total en 100,8 millones de turistas, superando la marca histórica de los 100 millones que se alcanzó en 2025. Este aumento se produce en un contexto donde la población residente también ha experimentado un crecimiento significativo, impulsado por la inmigración, que ha elevado el censo nacional a 49,8 millones de habitantes a mediados de 2026, a la puerta de los 50 millones. El sector turístico español, que ha superado el impacto negativo de la guerra de Irán en los precios, mantiene una alta demanda, aunque las infraestructuras y servicios del país aún no están plenamente adaptadas a este volumen de visitantes, lo que plantea desafíos logísticos y de sostenibilidad para el territorio.
