España generó 7.696 GWh de electricidad solar fotovoltaica en julio, una cifra histórica que, según los datos de Red Eléctrica, quedó empañada por el vertido a la red de un 11% de esa producción. El fenómeno, conocido como curtailment o ERNI en la terminología del operador, se produce cuando la infraestructura de transporte y distribución no puede evacuar toda la energía generada y se pide a los parques solares y eólicos que detengan su producción. El problema es especialmente agudo en regiones con mucha potencia instalada y demanda moderada, como la España vaciada.
Entre enero y junio de 2025, el ERNI ascendió a 2,5 TWh, un 50% más que en todo 2024 y el triple que en el mismo periodo del año anterior. APPA Renovables estima que el desperdicio de energía en 2025 pudo superar el 20% de la electricidad generable total. Iberdrola anunció una inversión de 58.000 millones de euros hasta 2028, con dos tercios destinados a redes, aunque centrados sobre todo en Reino Unido y Estados Unidos. Endesa, por su parte, recortó un 20% su presupuesto en renovables para el periodo 2026-2028, hasta 3.000 millones. Como soluciones, el artículo apunta al refuerzo de la red de transporte, al aumento de las interconexiones con Francia y al despliegue de baterías, que pasaron de 221 MW en mayo a 260,8 MW en agosto, con permisos concedidos para 22 GW adicionales.
