El Gobierno español ha aprobado el Real Decreto 416/2026, en vigor desde el 28 de agosto, que mejora la jubilación flexible y abre la puerta a que los pensionistas compatibilicen su prestación con un empleo por cuenta ajena o, por primera vez, por cuenta propia. Hasta ahora, la compatibilidad solo era posible entre el 25% y el 75% de la jornada; la nueva horquilla se sitúa entre el 33% y el 80%. Para acceder a la modalidad de autónomos se exige no haber estado de alta en el RETA durante los tres años previos a la jubilación, un colectivo que en mayo sumaba 3,47 millones de afiliados.
La principal novedad es un incentivo económico para quienes se jubilen, esperen al menos seis meses sin trabajar y regresen a la actividad. Con una jornada del 55% al 80%, la pensión se incrementa un 25%; con una jornada del 33% al 55%, el aumento es del 15%. La ministra Elma Saiz defendió la medida como una forma de ofrecer "más y mejores opciones" en la transición hacia la jubilación.
El cambio responde a la presión demográfica y financiera del sistema: con una esperanza de vida que ronda los 84 años y un déficit de la Seguridad Social de 5.580 millones de euros en 2025, el Ejecutivo busca alargar la vida laboral. Por el contrario, el decreto mantiene la penalización a las jubilaciones anticipadas, incluso con más de 40 años cotizados, cuya supresión costaría 3.358 millones anuales.
