La propuesta de un centro de datos de 600 MW en Auchtertool, una localidad de Fife situada a 34 kilómetros al norte de Edimburgo, ha recibido 1.600 objeciones. El complejo, que alcanzaría 35 metros de altura y ocuparía una superficie superior a 100 campos de fútbol, está promovido por ILI Group y fue presentado como el segundo centro de datos más grande del mundo. La oposición también crece en otras localidades escocesas como Airdrie y Larbert, donde se proyectan instalaciones de escala similar.
El Gobierno escocés ha empezado a endurecer la supervisión de estos proyectos. El ministro de Finanzas Pública ordenó a las autoridades de planificación que informen al Ejecutivo cuando reciban solicitudes para centros superiores a 50 MW y exigió una evaluación de impacto ambiental para determinadas instalaciones, incluida la de Auchtertool. Los promotores habían sostenido que el proyecto estaba exento de ese requisito.
Grupos de defensa del medio ambiente y cargos públicos reclaman una moratoria que permita revisar los proyectos en trámite. El Consejo Nacional del Partido Nacional Escocés aprobó este verano una propuesta para congelar las instalaciones que aún no tienen permiso de planificación. Una manifestación prevista para principios de septiembre en Edimburgo busca presionar al Parlamento, que retoma su actividad a finales de agosto.
El Gobierno británico había animado a los desarrolladores a considerar Escocia por su disponibilidad de energía, agua y terreno. ILI Group defiende que su proyecto generará beneficios económicos y empleo, pero admite que muchas de las instalaciones actualmente en fase de planificación probablemente no se construirán.
