Empresas eléctricas usan la expropiación forzosa para construir líneas para centros de datos pese al rechazo ciudadano

Fuentes: Power companies use eminent domain to seize land for data center power lines amid public opposition

El auge de la inteligencia artificial en Estados Unidos dispara la construcción de centros de datos: más de 3.000 en funcionamiento y 1.500 en desarrollo, según Pew Research. Estos equipamientos, que consumen enormes cantidades de electricidad y agua, ya representaron en 2024 más del 4 % del consumo eléctrico nacional. Para atender esa demanda, las compañías eléctricas promueven la construcción de nuevas líneas de transmisión y, cuando los propietarios se niegan a vender las servidumbres, recurren a la expropiación forzosa, una potestad estatal prevista en la Quinta Enmienda para uso público con compensación justa.

Sin embargo, el 70 % de los estadounidenses se opone a la instalación de centros de datos cerca de sus viviendas, según Gallup, por el encarecimiento de la factura eléctrica, la contaminación, el ruido y la pérdida de zonas verdes. La oposición se extiende ahora también a las líneas de transmisión necesarias para alimentarlos, incluso en estados como Georgia y Pensilvania. La cuestión jurídica clave es si una infraestructura que beneficia sobre todo a un centro de datos privado puede considerarse de uso público. Tribunales estatales como los de Dakota del Sur y Vermont han avalado expropiaciones de eléctricas argumentando mejoras de fiabilidad de red, mientras que el Supremo de Misisipi rechazó en 1984 una línea que solo beneficiaba a Luisiana. Tras la sentencia federal Kelo de 2005, 45 estados aprobaron reformas para restringir esta práctica, lo que da a los propietarios nuevas vías de recurso.