La startup suiza Sun-Ways ha confirmado que el ferrocarril solar piloto instalado en Buttes, en el distrito de Val-de-Travers (Suiza), funcionará como sistema permanente tras los resultados positivos obtenidos en su primer año de funcionamiento. En lugar de los tres años previstos inicialmente, la empresa ha decidido avanzar hacia una instalación definitiva a lo largo de la vía férrea.
El proyecto, presentado como el primer ferrocarril solar del mundo, consta de 48 paneles fotovoltaicos especialmente diseñados con una potencia combinada de 18 kWp, desplegados en 100 metros de vía activa. En doce meses ha generado alrededor de 16.000 kWh, el equivalente al consumo eléctrico anual de un hogar medio del Reino Unido. Sun-Ways estima que la pérdida de producción por la falta de inclinación de los paneles, instalados en horizontal entre los raíles, ronda el 10 %.
La compañía asegura que la planta funcionó "perfectamente" y no requirió mantenimiento especial. Los paneles son más resistentes que los convencionales, incorporan un filtro antirreflejos para no distraer a los maquinistas y se limpian mediante cepillos acoplados a los trenes. Sensores integrados monitorizan su rendimiento. Actualmente la electricidad se inyecta a la red, pero Sun-Ways trabaja para suministrarla directamente a las subestaciones ferroviarias o a la línea de tracción.
La empresa ha firmado un acuerdo de colaboración con un socio italiano en contacto con Rete Ferroviaria Italiana para lanzar un proyecto piloto en los próximos meses. Asimismo, ha obtenido aprobación gubernamental para instalar otro ferrocarril solar en Corea del Sur y mantiene conversaciones con empresas de Países Bajos, China, India y Singapur.
Si se cubrieran los 5.317 kilómetros de la red ferroviaria suiza, el potencial de generación alcanzaría aproximadamente 1 TWh anuales, alrededor del 2 % del consumo energético del país.
