Los modelos de predicción del Centro Europeo de Predicción a Medio Plazo (ECMWF) y la NOAA indican que el vórtice polar sufrirá una inversión de vientos entre el 4 y el 10 de noviembre, marcando el calentamiento súbito estratosférico más temprano registrado desde 1958. Este fenómeno, que altera la circulación atmosférica a gran altura, se ha confirmado por la caída drástica de los vientos estratosféricos: de 23 m/s en octubre a 13,2 m/s el viernes 30, muy por debajo de la media estacional. Aunque la NOAA registra unas seis inversiones de este tipo cada década, la inusual anticipación de la fecha sugiere un impacto significativo en el tiempo invernal. Expertos como Judah Cohen del MIT señalan que, si bien la predicción del evento es casi segura, las consecuencias en el tiempo de superficie siguen siendo inciertas, aunque históricamente han afectado a regiones como España durante la Navidad.
