El periodista Dominik Diamond repasa en The Guardian su relación con el golf y los videojuegos del género, desde el PGA del Mega Drive hasta títulos con sensor de movimiento como Tiger Woods para Wii. Explica que los simuladores tradicionales siempre le resultaron demasiado sencillos, lo que limitaba su rejugabilidad. A continuación, analiza Normal Golf Game, una demo disponible en Steam creada por Luke Muscat, diseñador de Fruit Ninja y Jetpack Joyride, que apuesta por un control deliberadamente difícil: un muñeco de palitos ragdoll cuyos brazos se mueven con el ratón, mientras dos pares de teclas ajustan la postura y el ángulo de la cabeza del palo. El jugador solo consigue el golpe perfecto en un 10 % de los intentos, replicando la frustración del golf real. Diamond destaca que, pese a la dificultad, el juego resulta lógico, divertido y con un guion brillante, e incluye retos cómicos como destruir señales o meter la bola en retretes gigantes. Para completar el único hoyo de la demo necesitó 428 golpes y casi dos horas. El articulista considera la propuesta un intento inteligente de renovar el género y augura un futuro de juegos deliberadamente exigentes, en la línea de Baby Steps.
