Egipto fue eliminado del Mundial 2026 tras caer 3-2 ante Argentina en octavos de final, pese a haber llegado a tener una ventaja de dos goles. La Asociación Egipcia de Fútbol presentó una protesta formal ante la FIFA por el uso del VAR en el partido y exigió una investigación por presuntas decisiones arbitrales inconsistentes que habrían alterado el marcador. La queja se suma a una serie de polémicas recurrentes en el torneo, incluidos goles anulados por fueras de juego no señalados en cancha, que según críticos se resuelven de forma diferente según el equipo.
El sistema de asistencia arbitral por vídeo, en uso desde el Mundial de Rusia 2018 y presente en más de cien competiciones, accede a 42 cámaras de retransmisión —ocho superlentas y cuatro ultra lentas— y a un equipo de cuatro árbitros video que revisan jugadas específicas. Para esta edición, la FIFA amplió las situaciones revisables, como segundas amarillas claramente erróneas o la denominada regla Prestianni-Vinícius, que sanciona con roja directa a jugadores que se tapen la boca en una confrontación.
Los exárbitros Armando Archundia y el analista Fernando Galván coinciden en que el fútbol es un deporte subjetivo y que las decisiones dependen tanto de la información tecnológica como de la interpretación individual de cada colegiado. El interrogante pendiente es si los árbitros están suficientemente capacitados para aprovechar la herramienta, un aspecto ligado a la brecha tecnológica entre federaciones.
