El túnel de Taihu, el más largo de China bajo el agua con 10,79 kilómetros bajo el lago Taihu, emplea tres techos de puntos LED con aproximadamente 600.000 luces en total para combatir la fatiga visual de los conductores durante los cerca de diez minutos de recorrido sin ventanas ni referencias exteriores. Los ingenieros dividieron el trazado en tres tramos e instalaron en las uniones un sistema bautizado como «despertar visual contra la fatiga», que alterna escenas como un cielo azul con nubes, un firmamento estrellado o la bandera china, gestionado de forma automática por franjas horarias.
La paleta se concentra en tonos azules, amarillos y cian, colores de onda corta cuya incidencia en el estado de alerta y el tiempo de reacción está respaldada por estudios como los simuladores que sitúan el azul como el tono que más eleva la atención, seguido del rojo. Investigadores presentaron en una conferencia de la IEEE en 2024 pruebas de campo realizadas en el propio túnel para medir movimientos oculares y respuestas fisiológicas bajo distintas configuraciones de luz.
Las paredes, decoradas con franjas azul, amarillo y verde, complementan el efecto. Todo el sistema dispone de monitorización en tiempo real con alertas automáticas de averías, dado que la instalación debe operar de forma ininterrumpida bajo el agua.
