El reconocimiento facial se impone como norma en las apps de

Fuentes: Face Recognition Is Becoming the Norm for Dating Apps

Tinder lanzó en octubre de 2025 Face Check, un sistema obligatorio de verificación facial para nuevos usuarios en mercados como Estados Unidos y Reino Unido, y la empresa propietaria Match Group anunció su extensión a usuarios ya registrados. La medida responde a un problema creciente: en 2025, el 98 % de las acciones de moderación de contenido en Tinder se concentraron en cuentas falsas, estafas y spam, según datos de la propia compañía, que cuenta con 60 millones de usuarios globales.

El fenómeno afecta a toda la industria de las apps de citas. Más de una docena de plataformas importantes ya utilizan reconocimiento facial mediante pruebas de vivacidad, autenticación 3D, selfies en vídeo o identificación biométrica. Casi la mitad de los usuarios estadounidenses de apps de citas ha sido objetivo de algún fraude romántico, y el FBI cifra las estacas de este tipo en más de 4.000 millones de dólares entre 2015 y 2025.

Empresas como Tools for Humanity, creadora del sistema de escaneo de iris World ID —asociada a Tinder desde abril—, defienden la verificación biométrica como prueba de humanidad. No obstante, expertos en ciberseguridad y derecho tecnológico advierten de los riesgos: las caras, a diferencia de las contraseñas, no son intercambiables, y la normalización del escaneo facial allana el camino a la vigilancia masiva. Utah aprobó en mayo la ley State-Endorsed Digital Identity, considerada por la ACLU la normativa de identidad digital más estricta del país, que limita los datos exigibles a lo estrictamente necesario.