La Royal Canadian Geographical Society y la Woods Hole Oceanographic Institution han examinado durante tres días, en julio de 2026, el pecio del Quest, el navío que llevó a Ernest Shackleton en su última expedición a la Antártida y en el que el explorador británico murió de un infarto en Georgia del Sur en enero de 1922. Localizado en junio de 2024 con sonar de barrido lateral, el barco se hallaba en posición vertical sobre el fondo del mar del Labrador, donde se hundió el 5 de mayo de 1962 aplastado por los hielos. El sumergible Alvin y el vehículo Falcon documentaron un casco cubierto de corales rosados, con la cubierta, varios ojos de buey y el mástil principal derribado aún visibles. Redes de pesca abandonadas dificultan parte de la inspección, un problema que el director de la misión, John Geiger, atribuye a la actividad humana en el océano. Con fotogrametría submarina de la empresa Voyis, el equipo elaborará una réplica digital en tres dimensiones para estudiar el pecio sin regresar al fondo y difundirlo al público. La campaña prosigue ahora hacia Groenlandia para revisar el Terra Nova, el navío de Robert Falcon Scott, enlazando dos figuras de la edad heroica de la exploración antártica.
