El papa León XIV pronunció el sábado su primer discurso importante dirigido a su país natal desde el Centro Nacional de la Constitución en Filadelfia, retransmitido en directo desde el Vaticano, en el que elogió la tradición migratoria de Estados Unidos. Con motivo del 250 aniversario del 4 de julio, el pontífice afirmó que la palabra "Estados Unidos" se ha convertido en sinónimo de libertad gracias a la forma en que el país ha acogido a los migrantes, e instó a los estadounidenses a estar a la altura de los ideales proclamados en la Declaración de Independencia.
El mensaje supone una nueva crítica implícita al presidente Donald Trump y a sus políticas migratorias. León XIV pidió a los líderes europeos una migración gestionada de forma integral y mejorar las condiciones en los países de origen para reducir los desplazamientos forzados. El pontífice visitó además la isla italiana de Lampedusa, principal puerta de entrada a Europa para quienes cruzan el Mediterráneo desde el norte de África, donde celebró una misa, se reunió con supervivientes y conversó con organizaciones humanitarias. En los últimos tres años, más de 182.000 personas han pasado por el centro de acogida de la isla, según datos de la Cruz Roja Italiana citados por Vatican News.
La visita fue interpretada por analistas vaticanos como un gesto político contra el discurso de odio y polarización, dentro y fuera de Europa. León XIV aún no ha aceptado la invitación de Trump a la Casa Blanca, y Estados Unidos no figura en su agenda internacional de 2026.
