El Niño en desarrollo apunta a un otoño lluvioso y tormentoso en el Reino Unido

Fuentes: How will El Niño affect the weather in the UK?, bbc.co.uk

Un fenómeno de El Niño de magnitud sin precedentes en los registros climáticos modernos se desarrolla actualmente en el Océano Pacífico y, según la Met Office, podría traer un otoño húmedo y tormentoso al Reino Unido, con mayor probabilidad de temporales entre noviembre y diciembre. Aunque los impactos más severos se esperan en regiones cercanas al Pacífico, como inundaciones y deslizamientos en Perú y Ecuador, o sequías e incendios en Australia, la alteración de los patrones globales de vientos hace que sus efectos se extiendan a todo el planeta, incluido el territorio británico.

Adam Scaife, jefe de pronósticos a largo plazo de la Met Office, afirmó no haber visto antes un evento de esta escala en los modelos meteorológicos. A medida que el fenómeno alcance su pico a finales de 2026, su influencia crecerá y se extenderá por el globo. Scaife confirmó que los meteorólogos ya detectan señales de mayor pluviosidad y tormentas en el otoño del Reino Unido, particularmente en noviembre y diciembre.

El panorama resulta agridulce para un país que atraviesa condiciones de sequía severas tras un verano que se perfila como el más caluroso registrado en el Reino Unido. Las lluvias prometidas por El Niño podrían aliviar la falta de agua, pero el cambio climático está incrementando la intensidad de las precipitaciones, lo que multiplica el riesgo de inundaciones, daños materiales, cortes de electricidad y alteraciones en el transporte.

El precedente más inmediato es el invierno de 2015-2016, cuando un El Niño muy potente trajo una sucesión de tormentas importantes que provocaron las inundaciones más extremas jamás documentadas en el país. No obstante, los expertos recuerdan que no existen dos El Niño idénticos y que el fenómeno solo aumenta la probabilidad de ciertos patrones climáticos, sin garantizarlos.

En cuanto al invierno, la relación entre El Niño y olas de frío en el Reino Unido es menos clara. Mientras que el invierno 2009-2010, conocido como la Gran Helada, coincidió con un episodio de El Niño y fue el más frío en tres décadas, el invierno 2006-2007 también respondió al mismo fenómeno y resultó inusualmente cálido. Esta inconsistencia en los registros históricos hace que los pronósticos a largo plazo sobre temperaturas invernales sean particularmente inciertos, aunque existe una leve probabilidad de que los primeros meses de 2027 sean más fríos de lo habitual.

De cara al próximo verano, un El Niño fuerte suele elevar la temperatura media global en aproximadamente 0,2 grados centígrados. Aunque parece un aumento modesto, sumado al calentamiento provocado por la actividad humana, incrementa el riesgo de olas de calor en todo el mundo. Sin embargo, Akshay Deoras, climatólogo de la Universidad de Reading, advirtió que los efectos de El Niño varían según la región y que el vínculo con el calor extremo en el Reino Unido no está bien establecido. Para Deoras, el calentamiento global de origen antropogénico sigue siendo el motor principal del aumento de temperaturas y del riesgo de calor extremo en las islas británicas. Aún es pronto para saber qué traerá el verano de 2027, aunque el calor adicional del fenómeno, combinado con un clima británico ya más cálido, podría generar las condiciones propicias para un verano sofocante.

En resumen, el Reino Unido se prepara para una temporada otoñal marcada por la incertidumbre: las lluvias y tormentas son más probables que nunca, pero la intensidad exacta de estos fenómenos dependerá de cómo evolucione este El Niño extraordinario en los próximos meses. Las autoridades instan a la población a prepararse para posibles inundaciones y a no bajar la guardia ante un clima cada vez más volátil.