La Met Office británica ha advertido de que el fenómeno de El Niño que se está formando en el Pacífico podría ser el más intenso del que se tiene registro, con anomalías de temperatura superficial del mar superiores a 3 °C hacia finales de 2026, una cifra sin precedentes desde 1950 y posiblemente desde el siglo XIX. El profesor Adam Scaife, jefe de predicción a largo plazo de la Met Office, calificó el evento de "sin precedentes" y aseguró no haber visto jamás una señal de El Niño tan intensa en los modelos. El científico climático Nick Dunstone indicó que es "muy probable" que 2027 supere a 2024 como el año más cálido registrado, debido al calor que el océano libera a la atmósfera tras el pico del fenómeno.
Los efectos ya se perciben en distintas regiones: el monzón del suroeste asiático registra lluvias muy por debajo de la media, la actividad de huracanes en el Atlántico ha sido reducida —solo tres tormentas con nombre en lo que va de temporada— y se prevén sequías e incendios en Australia e inundaciones en Perú, Ecuador y el sur de Estados Unidos. En el Reino Unido, el otoño podría ser más húmedo y tormentoso, y a finales del invierno aumentan las probabilidades de frío intenso, aunque con vínculos menos claros. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura advirtió este mes de que El Niño podría agravar la inseguridad alimentaria aguda de decenas de millones de personas en países vulnerables.
Algunos grupos climáticos, como Berkeley Earth, proyectan anomalías aún mayores, de hasta 4 °C, lo que, según el doctor Zeke Hausfather, podría convertir a este El Niño en el más fuerte de los últimos 500 o incluso 1.000 años, si bien la certeza decae a medida que se retrocede en el tiempo.
