El Nasdaq cae un 5% mientras los inversores abandonan las acciones de IA

Fuentes: Nasdaq Sinks 5% as Investors Retreat From AI Trade After Election, xataka.com, theguardian.com, finance.yahoo.com, heise.de

El mercado bursátil estadounidense vivió un día de caos financiero el jueves 5 de noviembre de 2026, marcado por una caída histórica en los índices tecnológicos que ha reconfigurado las expectativas de los inversores globales. Según reportes de Wall Street Journal, el índice Nasdaq Composite se desplomó un 5%, entrando en territorio de corrección, mientras que el Dow Jones Jones perdió más de 1.500 puntos y el S&P 500 retrocedió un 3,8%, situándose en su peor día desde principios de abril de 2025. Esta volatilidad extrema no se debe a un factor aislado, sino a una reacción colectiva de los mercados ante los resultados de las elecciones legislativas de Estados Unidos, donde los demócratas asumió el control del Congreso y ganó estados clave como Texas y Georgia, con implicaciones directas para la expansión de la infraestructura de inteligencia artificial.

El detonante de esta corrección fue el temor a un 'cambio de régimen' en la política tecnológica. Los inversores, que habían celebrando las victorias demócratas con subidas previas, comenzaron a vender masivamente las acciones de los principales fabricantes de semiconductores y proveedores de centros de datos. La preocupación central no es solo la mala noticia económica, sino el miedo a que la expansión de la IA encuentre obstáculos regulatorios y políticos. Reuters señala que los analistas temen que una mayor supervisión estatal y local, especialmente en materia de permisos para nuevas instalaciones, pueda retrasar significativamente la construcción de infraestructura crítica. Mark Hackett, estratega jefe de Nationwide, atribuyó el desplome a la venta institucional y la reducción de posiciones apalancadas por parte de fondos de cobertura, mientras que Sameer Samana, de Wells Fargo, sugirió que el capital podría estar migrando desde empresas valoradas por sus expectativas de crecimiento a aquellas con flujos de caja más sólidos y predecibles.

Los datos de Associated Press, actualizados a las 19:46 hora peninsular española, ilustran la magnitud de la caída. El Nasdaq Composite retrocedió un 5,2%, el S&P 500 un 3,9% y el Dow Jones un 3,1%. El impacto fue especialmente severo en las empresas que lideran la carrera de la IA: Nvidia cayó un 8,7%, AMD se desplomó un 15,5% y CoreWeave retrocedió un 12,5%. GE Vernova también sufrió una pérdida del 7,7%. Estas cifras reflejan una desconfianza profunda en la rentabilidad futura de la industria, dado que construir centros de datos requiere enormes desembolsos en procesadores, infraestructura eléctrica y refrigeración, con ingresos futuros inciertos.

El contexto político añade una capa de complejidad a esta sacudida. Los demócratas asumió el control del Congreso en enero de 2027, lo que podría llevar a una mayor regulación de la IA. Según Reuters, los analistas de UBS estiman que las posibles suspensiones de proyectos podrían poner en riesgo alrededor del 30% de la capacidad adicional prevista para 2028 en Estados Unidos. Aunque se trata de estimaciones sobre proyectos futuros y no de cancelaciones confirmadas, la incertidumbre es palpable. Daniel Pinto, vicepresidente de JPMorgan, advirtió el 3 de noviembre de que el mercado podría estar anticipando un crecimiento de ingresos y beneficios demasiado rápido para las empresas vinculadas a la IA, lo que sugiere que el mercado ya había ajustado sus expectativas hacia la baja.

En conclusión, el mercado está reevaluando el modelo de negocio de la inteligencia artificial. La caída del Nasdaq no implica necesariamente el abandono de los planes de expansión, sino una reconfiguración de las prioridades de inversión. Los inversores están buscando señales de que los proyectos se retrasen o que la rentabilidad real no justifique las valoraciones actuales. El estado actual del mercado es de alta volatilidad y cautela, con una fuerte rotación hacia activos de calidad como los bonos del Tesoro, cuyos rendimientos han caído a niveles mínimos. Se espera que en las próximas semanas se observen más movimientos de mercado mientras los inversores intentan determinar si la regulación política será un factor determinante para el futuro de la industria de la IA o si la expansión tecnológica continuará a pesar de las restricciones regulatorias.