El Modernisme catalán y la persistencia de la ornamentación arquitectónica

Fuentes: Catalan Modernisme and the persistence of architectural ornamentation

El artículo explora por qué la arquitectura Art Nouveau y el Modernisme catalán no han dominado el paisaje urbano contemporáneo, a pesar de su valor estético y su reconocimiento como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. El texto analiza la Sagrada Família de Barcelona, cuya torre principal se completó en febrero, como ejemplo emblemático de la fusión entre el Gótico y el Modernisme, caracterizado por curvas, asimetría y ornamentación abundante. El autor contrasta esta estética con el minimalismo del modernismo del siglo XX y examina la 'crítica tradicional' de la arquitectura, que argumenta erróneamente que la sociedad abandonó la belleza ornamentada en favor de la funcionalidad. Se presenta el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau como un caso de estudio clave, diseñado por Lluís Domènech i Montaner entre 1901 y 1930. Este complejo, que combina paviliones con mosaicos, vidrios de colores y elementos neo-góticos, ilustra la capacidad del Modernisme para humanizar espacios institucionales. Sin embargo, el texto señala la transición hacia el estilo Noucentista y la obsolescencia funcional del edificio original, que cerró sus servicios médicos en 2009. La obra sirve para cuestionar las narrativas simplistas sobre la historia de la arquitectura y destacar la complejidad de factores económicos, regulatorios y culturales que determinan la prevalencia de estilos ornamentados frente a la estética industrial actual.