El Mediterráneo continúa inmerso en una ola de calor marina durante el inicio de septiembre, con temperaturas muy por encima de los valores habituales para la época. Según el boletín de Mercator Ocean del 5 de septiembre de 2026, el episodio afecta a prácticamente toda la cuenca, salvo una zona al sur de Grecia, tras varios veranos de registros excepcionalmente altos.
La boya de Dragonera, en Baleares, ilustra la magnitud del fenómeno: alcanzó 30,55 ºC el 30 de junio —máximo histórico para ese mes— y el 12 de agosto de 2024 llegó a 31,87 ºC, su récord absoluto. En septiembre, esa misma boya ha marcado 30,52 ºC, un valor inédito para el mes.
Expertos en oceanografía recuerdan que una ola de calor marina se define por el desvío respecto a la climatología local, no solo por el calor absoluto. Un estudio publicado en Progress in Oceanography documenta que el Mediterráneo acumula cada vez más calor de fondo, con una tendencia de calentamiento de 0,041 ± 0,012 ºC anuales en los primeros 700 metros de profundidad, que se eleva a 0,070 ± 0,015 ºC en el Mediterráneo occidental.
La predicción estacional de AEMET para septiembre-noviembre de 2026 sitúa las temperaturas en el tercil superior con alta probabilidad en toda España, especialmente en el tercio norte y este peninsulares, Baleares y Canarias. Aunque la radiación solar, los vientos y la nubosidad harán fluctuar el agua, no hay garantías de una reversión rápida de la tendencia.
