Michael Marra, líder del Partido Laborista escocés, ha iniciado una campaña política directa para que la secretaria de Energía, Miatta Fahnbulleh, apruebe la producción del campo petrolero Rosebank, situado a 80 millas al noroeste de Shetland. Esta intervención marca un giro significativo en la postura del partido, que en 2024 se comprometió públicamente a no permitir nuevas perforaciones en el Mar del Norte. La decisión se toma en un contexto de alta tensión política, tras la aprobación reciente del campo Jackdaw, que generó críticas por parte de los ambientalistas y presiones internas en el gobierno británico. Marra argumenta que la aprobación de Rosebank es crucial para la economía y el empleo en Escocia, citando el impacto positivo de Jackdaw en la moral y la inversión en el noreste escocés. El debate se enmarca en una nueva realidad energética donde la política se mezcla con criterios regulatorios, con el primer ministro John Healey mostrando simpatía por la aprobación, mientras Fahnbulleh insiste en que la decisión es un proceso regulatorio y no político. La situación refleja la complejidad de equilibrar la seguridad energética y la economía con las presiones climáticas y las disputas internas del Partido Laborista.
