El humo de los incendios de Canadá cubre el noreste de EE UU con niveles de aire peligrosos

Fuentes: bbc.co.uk, The Northeast Is Being Blanketed in Canadian Wildfire Smoke

Una densa cortina de humo procedente de los incendios forestales que azotan Canadá se extiende esta semana por el noreste de Estados Unidos y parte del medio oeste, empujando los niveles de contaminación atmosférica a categorías consideradas peligrosas para la salud humana y obligando a las autoridades de ciudades como Nueva York y Boston a emitir alertas de calidad del aire.

Según datos del Centro Interinstitucional de Incendios Forestales de Canadá citados por la BBC, 858 incendios se encuentran activos en el país, casi 200 de ellos concentrados en Ontario. En el extremo norte de Minnesota permanecen 17 fuegos sin controlar y se ha declarado una emergencia para movilizar esfuerzos de extinción. En Ontario, las llamas avanzan al norte del Lago Superior, en zonas remotas cercanas a parques nacionales y comunidades del Primer Pueblo. Hasta el momento, seis comunidades se encuentran bajo órdenes de evacuación y se reportan daños materiales significativos. La jefa del Gran Consejo, Linda Debassige, informó que la remota comunidad de Namaygoosisagagun, en el norte de Ontario, fue "devastada por un incendio forestal inesperado y de rápida propagación" que dañó gravemente viviendas y edificios comunitarios.

La columna de humo, arrastrada por los vientos hacia el sureste, ha cubierto de neblina el cielo desde Minnesota hasta Nueva York. Imágenes particularmente impactantes llegaron desde Toronto, donde los commuters se trasladaron el miércoles bajo un cielo teñido de naranja. La región enfrenta simultáneamente una ola de calor con temperaturas superiores a los 32 grados Celsius (90 °F), agravada por un domo de calor, un área de alta presión que atrapa aire cálido y humo cerca de la superficie. Este fenómeno, combinado con la sequía y las lluvias por debajo de la media pronosticadas por el National Interagency Fire Centre de Estados Unidos y por Recursos Naturales de Canadá, creó las condiciones propicias para la propagación del fuego.

Los índices de calidad del aire (AQI, por sus siglas en inglés) alcanzaron niveles alarmantes. De acuerdo con Wired, el miércoles por la noche el AQI de la ciudad de Nueva York llegó a 180, lo que la sitúa en la categoría "insalubre" según los parámetros de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos. En Boston, la cifra alcanzó los 110, mientras que en Duluth, Minnesota, el indicador superó los 500, muy por encima del umbral de 301 considerado "peligroso" e inseguro para cualquier persona.

Los expertos consultados por Wired advirtieron sobre los riesgos del material particulado fino conocido como PM2.5, partículas 30 veces más pequeñas que un cabello humano. Nicholas Nassikas, neumólogo y profesor asistente de la Escuela de Medicina de Harvard, recomendó a pacientes con asma o enfermedades pulmonares preexistentes limitar su tiempo al aire libre. También los niños, por su mayor frecuencia respiratoria, y los adultos mayores, especialmente quienes habitan en viviendas con ventilación deficiente, figuran entre la población vulnerable. Jennifer Stowell, profesora asistente de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Maryland, aconsejó incluso a adultos sanos reducir la exposición al aire libre cuando el AQI supera los 100 y utilizar máscaras N95 si deban permanecer长时间 en el exterior.

Dan Westervelt, profesor asociado de física climática en la Universidad de Columbia, señaló que el cambio climático está alargando la temporada de incendios y creando condiciones más calurosas y secas que favorecen incendios más explosivos. Un estudio publicado el año pasado estima que el humo de incendios forestales ya causa unas 40.000 muertes anuales en Estados Unidos, una cifra que podría duplicarse a 70.000 hacia 2050 si el calentamiento global continúa. Westervelt advirtió además que la exposición prolongada a altos niveles de contaminación atmosférica puede reducir la esperanza de vida.

Ante esta situación, la ciudad de Nueva York ha habilitado centros de refrigeración para combatir la ola de calor y distribuye máscaras en algunos de estos puntos, aunque los expertos recuerdan que los mascarillas N95 no filtran todos los contaminantes gaseosos presentes en el humo de incendios, y que los propios centros de refrigeración deberían funcionar como refugios de aire limpio. Las autoridades prevén que las condiciones de humo empeoren en partes del noreste durante el jueves. Este episodio recuerda al vivido en 2023, cuando una masa similar de humo canadiense afectó la región. Para los científicos consultados, el humo de los incendios forestales representa hoy el mayor desafío pendiente en la lucha contra la contaminación del aire en Norteamérica, tras décadas de avances en la reducción de emisiones vehiculares e industriales.