El Gobierno de EE. UU. bloquea a Polestar y permite a Volvo: un precedente peligroso

Fuentes: Feds Killed Polestar and Spared Volvo. That Should Terrify You

El Departamento de Comercio de EE. UU., a través de la Oficina de Industria y Seguridad, denegó a Polestar la autorización para vender vehículos en el país a partir del año modelo 2027 en virtud de la Connected Vehicle Rule. La medida responde a que Polestar es filial del fabricante chino Geely, lo que en la práctica elimina a la marca del mercado estadounidense pese a su reciente plan de relanzamiento anunciado en febrero.

La decisión resulta contradictoria con la autorización concedida en mayo a Volvo, también propiedad de Geely. portavoces de ambas marcas declaran desconocer los criterios aplicados y sostienen que es prematuro especular sobre el impacto en la producción. El Polestar 3, ensamblado desde 2024 en la planta de Volvo en Ridgeville (Carolina del Sur) junto al Volvo EX90, tenía su producción en el limbo fuera de EE. UU.

El caso se inscribe en una política más amplia de la Administración Trump para impedir la entrada de fabricantes chinos, entre ellos BYD, que prevé alcanzar el 16% del mercado europeo en 2030. El sector reaccionó: el consejero delegado de Ford, Jim Farley, calificó la competencia china como una "amenaza existencial" tras visitar el país. Hyundai, que anunció 26.000 millones de dólares de inversión en EE. UU. entre 2025 y 2028, no obtuvo exención arancelaria y sufrió una redada federal en su planta de Georgia. La industria opera con cadenas globales integradas —México, Canadá, Corea, China— que hacen inviable cualquier aislamiento.