El estudio de María Branyas, la supercentenaria que murió a los 117 años, revela una combinación genética, inmunológica y de hábitos que atrajo el interés internacional por su yogur

Fuentes: El estudio de María Branyas, la supercentenaria fallecida a los 117 años, describe su microbioma, su genética y su hábito diario de tres yogures de La Fageda

Un equipo del Instituto Josep Carreras, dirigido por Manel Esteller, publicó en Cell Reports Medicine un análisis exhaustivo de María Branyas Morera, fallecida en 2024 a los 117 años y 168 días, la persona más longeva registrada en el mundo. El estudio describe un microbioma intestinal con abundancia de Bifidobacterium —bacterias que suelen reducirse con la edad— y un reloj epigenético hasta dos décadas más joven que su edad cronológica, además de variantes genéticas que la protegieron de demencia, cáncer y enfermedades cardiovasculares. La paciente seguía una dieta mediterránea, caminaba a diario, nunca fumó ni bebió alcohol y consumía tres yogures diarios de la marca catalana La Fageda, cuya fermentación mantiene bacterias vivas hasta el final de la vida útil. Tras la difusión del estudio, la empresa recibió peticiones de compra y distribución desde el Reino Unido. Los autores subrayan que el yogur no explica por sí solo la longevidad, aunque probablemente moduló su flora intestinal, y abren la puerta a fármacos que repliquen los efectos de un microbioma rejuvenecido. Expertas como Immaculata De Vivo (Harvard) y Mary Armanios (Johns Hopkins) advirtieron de los riesgos de extrapolar desde un único caso y recordaron que la desigualdad social puede recortar hasta veinte años la esperanza de vida.