El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha enviado a Fox y Roku una "second request" (segunda solicitud) en el marco de la revisión antimonopolio de la adquisición de Roku por parte de Fox, valorada en 22.000 millones de dólares. La solicitud, notificada el martes, pide a ambas compañías que entreguen documentación adicional para que los reguladores examinen con más detalle el impacto de la operación sobre la competencia y los consumidores.
Una segunda solicitud es un trámite habitual en revisiones de grandes fusiones, pero indica que el Departamento de Justicia tiene más preguntas de las que pudo resolver con la documentación inicial. Semafor fue el primer medio en informar de la investigación.
El escrutinio responde a las dimensiones del acuerdo: Fox posee un amplio catálogo de contenidos de noticias, deportes y entretenimiento, además de Tubi, su servicio de streaming gratuito con anuncios. Roku opera una de las mayores plataformas de acceso al streaming, con un sistema operativo integrado en millones de televisores y dispositivos, lo que le otorga gran influencia sobre cómo los espectadores descubren y consumen contenidos. El Departamento de Justicia analizará si Fox daría a sus servicios una ubicación más destacada en Roku, si aprovecharía los datos de usuarios para reforzar su negocio publicitario y si los servicios rivales quedarían relegados.
El consejero delegado de Fox, Lachlan Murdoch, ha intentado tranquilizar a los competidores afirmando que prevé que ambas empresas operen por separado. El caso también se ha convertido en una prueba sobre cómo el Departamento de Justicia gestiona fusiones políticamente sensibles, dado los vínculos de los Murdoch con el presidente Donald Trump y la controversia previa por la adquisición de Warner Bros. Discovery por parte de Paramount. Se prevé que la operación se cierre en el primer semestre de 2027.
