El Departamento de Educación de EE. UU. cortará las ayudas federales a programas cuyos graduados no superen el sueldo de un trabajador sin título

Fuentes: Under a new federal rule, colleges must leave grads better off or lose financial aid

El Departamento de Educación de Estados Unidos comenzó a aplicar este mes una nueva prueba de rendición de cuentas para universidades y programas académicos: si los egresados de un pregrado no ganan más que un trabajador que nunca pisó la universidad, o si los de un posgrado ganan menos que alguien con solo una licenciatura, ese programa perderá el acceso a los préstamos federales. La norma, conocida como "do no harm" y derivada de la ley One Big Beautiful Bill Act de 2025, exige un suelo salarial que, según expertos, ronda los 30.000 a 41.000 dólares anuales en la mayoría de los estados. Un programa falla si incumple el umbral dos de tres años consecutivos y no pondera la deuda estudiantil. El Departamento estima que más de 800.000 estudiantes cursan programas que probablemente suspenderán: cerca de la mitad pertenecen a instituciones con fines de lucro; el 18% de los certificados técnicos, sobre todo cosmetología; el 6% de los associate degrees, en especial pedagogía infantil; el 1% de los bachelor tradicionales, con frecuencia en teatro, música y bellas artes; y el 4% de los másteres, encabezados por salud mental. Escuelas como Juilliard, New England Conservatory o Jacobs School of Music de Indiana figuran entre los bachelor de música previstos a fallar. Defensores del arte como SNAAP y docentes como Cindy Flores, profesora de mariachi en Oregón con unos 55.000 dólares de deuda, alertan de que la métrica salarial ignora el valor cultural y social de las artes y puede empujar a las universidades a recortar programas creativos preventivamente.