Un análisis técnico ha determinado que la estructura intrínseca del código fuente de DOOM, lanzado en 1997, actúa como una huella digital que permite identificar la descendencia de 43 programas derivados. Al eliminar nombres, comentarios y texto legible, el análisis se centra en métricas estructurales como la longitud de las funciones, la frecuencia de ramificaciones y las llamadas entre módulos. Este método, desarrollado por Joe Esquibel utilizando el motor GitGalaxy, demostró que la forma del código es más persistente que el texto literal, incluso en traducciones a lenguajes como Go, Scheme, Fortran o SQL.
La investigación comparó 43 descendientes, incluyendo portas fieles como Chocolate Doom y versiones modernas como GZDoom, con el código original. Aunque las traducciones completas no conservan el texto, el análisis de la 'conexión' o 'wiring' del código reveló que el 60% de las funciones en la traducción a Go se clasifican correctamente según su función original, superando significativamente a la aleatoriedad. Además, se verificó que la huella no está sesgada hacia DOOM: juegos posteriores de id Software como Quake y Quake II, escritos en C, comparten solo entre 0 y 0,6% de la forma del código original, mientras que Chocolate Doom comparte un 31%. El estudio concluye que la estructura de llamadas entre partes del juego es el factor determinante para la identidad del código, permitiendo reconstruir la árbol evolutivo de los proyectos basados en DOOM sin depender de la semántica textual.
